2 La sinecdoque, la metonimia, la metáfora

En la retórica se consideran cuatro categorías en la modificación de la expresión lingüística; tres afectan a la formación de las figuras: adiectio o adición, detractio o sustitución y transmutatio, que afecta al ordenamiento sintáctico de las palabras; y una, a los tropos: immutatio verborum. En el siguiente esquema el sistema que Aristóteles propone para explicar la creación de la metáfora, de la sinécdoque y de la metonimia.

                     

Como se pasa a desarrollar dos son los principios que permiten establecer la disyunción: sinécdoque, metonimia/metáfora. Los principios subyacentes que justifican la disyunción los proporciona el hecho de que toda creación metafórica está sustentada por un núcleo analógico o antropomórfico (/La nube suspira/), mientras que la metonimia y la sinécdoque se rigen por relaciones de interioridad, exterioridad y causalidad.


            Establece Aristóteles una distinción entre semántica genérica o semémica y semántica analógica. La semántica genérica afecta a la sinécdoque y a la metonimia. Para una mejor exposición de los criterios conceptuales que diferencian la sinécdoque de la metonimia se considera pertinente  partir de los constituyentes del significado o monema de la palabra:

 

     Semema se denomina al conjunto de semas que definen el significado de una palabra. Según Pottier,[i] el semema se compone de un semantema, de un clasema y de un virtuema. El semantema proporciona los semas específicos de la palabra; por ejemplo, en /árbol/: vegetal, con tronco, con hojas, con raíz. El clasema es el conjunto de semas genéricos; en /árbol/: no humano, perecedero, inanimado. Por virtuema entiende los semas virtuales; por ejemplo, en /árbol/ las acepciones que da el diccionario en la entrada "árbol", y que según ciertas reglas de combinación, pues en caso contrario se produce en contrasentido.

La sinécdoque establece una relación de disyunción entre el monema y el semantema. Ofrece los siguientes casos:

            a) Se nombra el objeto con el monema: /El colegio se amotinó/. 

            b) Se nombra al objeto con un sema de su semantema: /Por allí viene una veloz vela./

 

           La retórica estableció relaciones específicas entre el monema y el sema del semantema: relación parte todo y todo parte; relación género especie y especie género; relación singular plural y plural singular.

            La antonomasia es un caso particular de sinécdoque. Para H. Laussberg: "Consiste en poner un apelativo a una perífrasis;"[ii] esto es, se aplica un sema definidor de la personalidad o de las características de un individuo histórico a otra persona. /Es un Cicerón/ por /Se expresa muy bien/. Actúa filósofo como epíteto en: /El filósofo dijo/, si filósofo designa a Aristóteles o a Platón. Como sostiene H. Laussberg, la antonomasia es una sinécdoque del nombre propio; al genus pro specie de la sinécdoque corresponde en la antonomasia una specie pro individuo."[iii]  

El epíteto, la elipsis y el énfasis se consideran en la retórica modalidades de la sinécdoque.

           

            Para que se produzca la metonimia son necesarias las siguientes condiciones:

a) tiene que establecerse entra las palabras del sintagma Término A + de + Término B una relación de causalidad circunstancial; y

b) se nombra con el sustantivo del Término B. Como se expresa en los siguientes ejemplos:

            -Vivir (del producto) de su trabajo: Vivir de su trabajo.

            -Beber un (vino de) Málaga: Beber un málaga.

            -Comprar un (cuadro de) Velázquez: Comprar un Velázquez.

            El concepto de metonimia expresado coincide con el de Quintiliano: "Dicimus ... carmina Vergilii "Vegilium."[iv] Idéntica idea recoge T. Todorov: "Métonymie: emploi d'un mot pour désigner un objet ou une propriété qui se trouvent dans un rapport existentiel avec la référence habituelle de ce même mot."[v]

            En la retórica se establecen una serie de relaciones reales entre los dos términos:

a) persona-cosa;

b) continente-contenido;

c) causa-consecuencia;

d) abstracto-concreto. La relación de símbolo es metafórica, como se deduce del ejemplo de Cicerón: "'Togan" pro pace, "arma" ac "tela" pro bello."

Según Aristóteles: "La metáfora posee, como ninguna otra cosa, la claridad, lo agradable y el giro extraño."[vi] Distingue Aristóteles dos modelos metafóricos: el analógico y el antropomórfico. La metáfora antropomórfica es la mejor se adecúa para designar la acción metafórica de sensibilizar los objetos, y que Aristóteles expresa del modo siguiente: "Llamo sensibilizar las cosas o ponerlas ante los ojos, a significar las cosas en acción; por ejemplo, decir que el hombre bueno es un cuadrado, es una metáfora, ya que ambos son perfectos, pero no significa una acción; en cambio, decir que posee un vigor floreciente, es una acción; y  desde allí, pues, los griegos, lanzándose con sus pies, donde 'lanzándose es acción y metáfora, ya que indica rapidez. Y como hace en muchos pasajes Homero, que hace obrar a lo inanimado por medio de la metáfora. En todos ellos se estima haber logrado una acción dinámica, como en esos: de nuevo hacia la llama rodaba la piedra insolente; y también: voló la flecha y deseosa de volar y en la tierra se clavaban, deseando vivamente saciarse de carne y la punta penetró furiosa en el pecho ... en todos estos pasajes, por la referencia a seres animados, parece que las cosas están en acción, pues el carácter de vergüenza, y el estar furioso, y todo lo demás son acciones dinámicas. Todo ello lo aplica el poeta por medio de la metáfora de analogía; porque lo que la piedra es para Sísifo, es el insolente para el injuriado. Los mismos efectos consigue en las celebradas imágenes sobre cosas inanimadas: encorvadas, con su cimera de espuma, unas delante, luego otras detrás, pues hace que todas las cosas se muevan y vivan, y la acción es movimiento." Como sostiene H. Lausberg: "La forma más penetrante de la metáfora sensibilizadora es la personificación."[vii]

Exceptuando las metáforas del nombre, que pertenecen a la metáfora atributiva, el resto de las categorías en que ha clasificado Ch. Brook-Rose son modalidades de la metáfora de la acción, como puede observarse:

            I. Metáfora del nombre.

            i. Sustitución simple. El término tácito se extrae del contexto: La /flor/ por la /dama/.

            ii. Metáfora de reclamo. El vehículo B sustituye a un contenido A antes mencionado: /Su novio ... Es un árbol en flor.

            iii. Metáfora copulativa. A es B: /Su boca es una cueva/.

            iv.  La metáfora metamórfica pertenece a la categoría de la metáfora de la acción: C transforma A en B: /Su valor transformó el dolor en felices cosquilleos/.

            v. Metáfora del genitivo: /Cabellos de plata/.

            II. Metáfora del verbo: /Comió sonetos y besos/.

            III. Metáfora del adjetivo: /Tus suspiros descoloridos/.

            IV. Metáfora del adverbio: /Clavó cruelmente sus ojos en el error/.

            V. Metáfora del pronombre y del adjetivo: /Cuando mi espíritu abre sus canosas alas/.

            VI. Metáfora de la preposición: /Los latidos de su corazón saltaron hacia mí/.

Este anhelo de sensibilizar a la Naturaleza y de emparejar términos aparentemente disímiles se debe al origen mágico de la metáfora, como sostiene H. Lausberg: "La metáfora es una reliquia primitiva de la posibilidad mágica de identificación que ha quedado despojada de su carácter religioso y mágico y se ha convertido en un juego poético. Pero este juego poético conserva todavía resonancias mágicas y evocadoras que el poeta puede actualizar."[viii]

Para Aristóteles la metáfora atributiva es eminentemente analógica o inmutatio verborum;[ix] para ser detectada es preciso, como se ha dicho, deducir la metáfora de cosas no evidentes, pues contemplar la semejanza aun en lo que difiere mucho es cosa propia de un espíritu sagaz. La analogía viene a ser el núcleo sémico, que como en los enigmas, es preciso establecer para que se pueda establecer la relación metafórica: "De los enigmas bien concebidos es posible sacar metáforas adecuadas; porque las metáforas aluden implícitamente a un enigma, de manera que resulta evidente que están bien transportadas."[x] "La imagen también es metáfora, ya que difiere poco de ella; pues cuando se dice de Aquiles: saltó como un león es una imagen; pero cuando se dice saltó el león, es una metáfora; porque, por ser ambos valientes, llamó traslaticiamente león a Aquiles."[xi] En este caso particular la analogía la proporciona valentía, que es lo que hace posible decir: El león (Aquiles) saltó y Aquiles saltó como un león.

H. Lausberg considera la hipérbole: "Una metáfora vertical y gradual y tiene (como la metáfora horizontal) efectos evocadores y poéticos que en la retórica se utilizan en sentido del interés de la causa (augere/minuere) y en la poesía como recurso de representación afectiva. Como la metáfora, también la hipérbole se puede resolver en la forma de la comparación ... mon âme ... y fera l'impossible."[xii].

La inopia es la carencia de una expresión apropiada a un objeto determinado. Se llama catacresis al dominio metafórico dirigido a la creación de términos necesarios para nombrar objetos sin nombre o poseedores de un nombre que ha perdido su vigor. Con la perífrasis, por lo contrario, se expresa la riqueza léxica de una lengua, dado que a través de la perífrasis se expresa: "El contenido de una palabra mediante varios términos."[xiii]  

            De lo hasta aquí dicho se sacan las siguientes conclusiones:

            1) Que en la sinécdoque se establece una relación de implicación entre el monema y un sema del semema.

            2) Para que pueda producirse la supresión del término no metonímico éste tiene que entablar forzosamente una relación de implicación causal con el segundo término o término metonímico; en caso contrario se produce una metáfora; por ejemplo: /Bebo vino de Málaga/ => /Bebo un Málaga/, pero: /Bebo vino de azafrán/ no implica una creación metonímina : /Bebo un azafrán/.

            3) Que la metáfora está regida por la analogía que se establece entre dos o más signos, o por la sensibilización de la naturaleza, que es la que produce los contrasentidos poéticos.

            El modelo que se ha propuesto permite que una determinada desviación ofrezca varias explicaciones, siempre y cuando la desviación se ofrezca descontextualizada. Por ejemplo, "Robusto tronco" puede ser una sinécdoque o una metáfora. Se trata de una sinécdoque si se considera árbol su monema y tronco el sema vital de su semema; por el contrario, estamos ante una metáfora si se establece una relación analógica entre el monema /guerrero/ y el monema /tronco/.



    [i]Présentation de la linguistique, Klincksieck, 1967.

    [ii] Ob. cit., pág. 82.

    [iii] Ob. cit., pág. 84.

    [iv] H. Lusberg, ob. cit., pág. 71.

    [v] Dictionnaire encyclopédique des sciences du langage. Paris, Points, 1972, pág. 354.

    [vi] Aristóteles, Retórica. Libro III.Obras, ed. F1 de P. Samaranch, Madrid, Aguilar, pág. 190b, 1404b-1405a.

    [vii] Ob. cit., pág. 64.

    [viii] O. cit., pág. 62.

    [ix] Ch. Perelman,"El razonamiento por analogía," Tratado de la argumentación. La nueva retórica, Madrid, Gredos, 1989, pág. 569-610.

    [x]Retórica, pág. 62.

    [xi]Retórica, pág. 191.

    [xii] Ob. cit., págs. 80-81.

    [xiii] Ob. cit., pág. 92.