4 La literatura poliestética

 

Por muy superficial que sea la ojeada al corpus literario lo que inevitablemente no pasará desapercibida la presencia en él de dos clases de literatura, a las que se han denominado literatura monoestética y literatura poliestética.

El análisis de cada uno de los soportes conduce inevitablemente a que se cuestione el concepto académico de literatura. Por ejemplo, ciñéndonos exclusivamente al libro, no se puede seguir ignorando que la ficción se puede transmitir exclusivamente con letra de imprenta, pues de mantener esta actitud, quedan excluidos del corpus literario las obras literarias con ilustraciones, de tal modo que toda la obra gráfico-literaria de W. Blake o la novela gráfica serían condenadas a la hoguera.  A las llamas también irían la obra literaria con partitura o la obra literaria con caligrafía, con partitura y con guión escénico, entre las que figuran las Cantigas de Santa María del manuscrito TI1

El texto literario y musical.164

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El guión escénico:165

 

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Para evitar dudas sobre la necesidad de establecer una clara distinción entre la obra literaria monoestética y la obra literaria poliestética se pasa a proporcionar un ejemplo con el que se propone que se comete un grave error académico cuando se convierten obras literarias  poliestéticas  en monoestéticas, como sucede con la obra poliestética de W. Blake y las Cantigas de Martín Codax.

            En la Universidad se ha estudiado la obra de W. Blake tomando como libro de referencia la edición crítica de David V. Erdam. No obstante, la obra de W. Blake es un inmenso manuscrito en el que la caligrafía se funde con la pintura.

    En lo que se refiere a las Cantigas de Matin Codax el olvido del texto musical afecta a las interpretaciones literaria y musical. Desde la literatura, se ha convertido en verdad irrefutable que en el pergamino una joven expresa con desesperación la ausencia del amado. No obstante, como puede apreciarse en el pergamino:

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 la voz de la persona que canta esta en clave de Do (en 4ª o 5ª);  en consecuencia quien comunica sus pesares amorosos es un hombre, evidencia clara de un travestismo que enlaza con el teatro eclesiástico representado en las iglesias en la Edad Media, piezas en las que los monjes se vestían con faldas y sin ningún pudor.

             El hecho de que sea un hombre el que cante las cantigas afecta a la discografía: las dieciocho versiones musicales consultadas y escuchadas las canta una mujer en clave de Sol en 2º. 

             De los ejemplos dados se deduce que tomar como única guía la Literatura Monoestética puede atentar contra el patrimonio cultural. Y eso no lo puede permitir la Universidad.

             Además, se dispone de evidencias de que con las claves musicales se utilizaban para crear la burla. Un claro ejemplo de ello lo proporciona Le Jeu De Robin Et Marion de Adam De La Halle, una pastorela burlesca. Marion hace su primera aparición cantado en clave de Do en 4ª : “Robin m´aime Robin m´a. 

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 Desde el primer verso, su voz grave, masculina, es una advertencia al Caballero de que ella es tan viril como él. En esta obra teatral no se presenta la ambigüedad sexual debido a que en el manuscrito canta una joven:

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No obtante, como sucede en las cantigas de Martín Codax, en la discografía, la joven canta en clave de sol en 2ª.  

 

Lo dicho sobre las claves musicales induce a proponer la posibilidad de que las cantigas de Martin Codax sean un texto dramático burlesco y en consecuencia emparentado con las cantigas de escarnio y mal decir.

 

             Lo dicho sobre las claves musicales induce a proponer la posibilidad de que las cantigas de Martin Codax sean un texto dramático burlesco y en consecuencia emparentado con las cantigas de escarnio y mal decir. Ahora bien, Si el poeta se limitó a escribir la poesía y, como sucede en la siguiente imagen, la partitura la representan dos dulces doncellas:

 

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el travestismo se tranforma en representación dramática.

La presencia del material poliestético influye directamente en la interpretación objetiva de una determinada obra literaria: “Robin m´aime Robin m´a” lo canta una mujer que imita la voz del peligroso caballero violador.

 

En la literatura se funden la figura y el fondo impidiendo que la interpretación anule el efecto de la llamada copa de Ruben, que como se sabe consiste en una imagen en blanco y negro, que puede interpretarse como una copa o como dos siluetas simétricas de un mismo rostro: